Las obras que impulsa la Provincia ante la amenaza de "El Niño"
Con una inversión de 1,3 billones de pesos, el Gobierno bonaerense lanzó un plan integral para prevenir inundaciones.
PLAN DE PREVENSIÓN
Uno de los pilares del plan apunta a fortalecer la capacidad de anticipación. Para ello se reforzarán los sistemas de monitoreo hidrometeorológico y los mecanismos de coordinación entre organismos provinciales y municipios.
Entre las herramientas previstas se encuentran el Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico (SIMPARH), el Comité de Gestión de Riesgo y Emergencia (CORE), la Mesa de Riesgo Hídrico y los informes técnicos elaborados por la Autoridad del Agua sobre humedad del suelo y precipitaciones acumuladas.
El objetivo es detectar situaciones críticas con mayor anticipación y mejorar la toma de decisiones ante posibles emergencias.
El programa también contempla acciones preventivas de menor escala pero fundamentales para reducir riesgos.
Entre ellas figuran tareas de limpieza y mantenimiento de arroyos, reparación de caminos afectados por anegamientos y planes de contingencia para afrontar olas de calor, garantizando el acceso al agua potable y la continuidad del suministro eléctrico ante eventuales interrupciones.
Desde una mirada ambiental, estas medidas responden a una tendencia que los expertos consideran irreversible: la necesidad de que las ciudades incorporen criterios de resiliencia climática en su planificación.
La mayor parte de los recursos estará destinada a obras estructurales.
El desafío del nuevo clima
Los registros históricos muestran que los eventos de El Niño de gran intensidad son poco frecuentes. Desde que existen mediciones sistemáticas sólo se identificaron tres episodios de magnitud excepcional: 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016.
Sin embargo, los especialistas advierten que el cambio climático está modificando los patrones meteorológicos tradicionales y aumentando la probabilidad de lluvias extremas en períodos cortos de tiempo.

